LITURGIA

TEMA 1

La Liturgia
Sobre la Santa Misa | InfoVaticana
El Concilio Vaticano II en la "Constitución sobre la Liturgia" nos presenta un tratado amplio, profundo y pastoral sobre el tema. Citamos algunos conceptos para darnos una idea de lo importante que es vivir la Liturgia, si queremos enriquecernos de los dones que proceden de la acción redentora de Nuestro Señor."La Liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles significan y cada uno a su manera realizan la santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro. En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia" (SC 7).
En esta amplia descripción encontramos lo que es realmente la Liturgia. Señalamos que: 
1.- Es el ejercicio del sacerdocio de Cristo. Es decir, en la Liturgia, Cristo actúa como sacerdote, ofreciéndose al Padre, para la salvación de los hombres. 
2.- Los signos sensibles realizan la santificación de los hombres en lo que quieren decir. Por ejemplo, el agua en el Bautismo significa y realiza la purificación y es principio de vida, el pan en la Eucaristía alimenta el espíritu del hombre.
3.- En la acción litúrgica, Cristo y los cristianos, que forman el Cuerpo Místico, ejercen el culto público.
4.- Es la acción sagrada por excelencia, que ninguna oración o acción humana puede igualar por ser obra de Cristo y de toda su Iglesia y no de una persona o un grupo. Para asimilar mejor los conceptos que nos revelan la importancia de la liturgia, citamos otro texto del Concilio: "La Liturgia es la cumbre a la que tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza".

Significado de la palabra "Liturgia"
La palabra liturgia proviene del griego clásico profano ("obra para la comunidad"). La traducción del Antiguo Testamento al griego, realizada por los judíos de la ciudad de Alejandría, en Egipto, durante los siglos III y II antes de Cristo, conocida como la Versión de los LXX, así como el Nuevo Testamento (NT) cristiano suelen utilizarla en un sentido cultual. Cfr. Hebr. 8, 2 y Rom. 15, 16 donde a Cristo y Pablo se les llama "liturgos". 
En la iglesia primitiva griega se redujo el uso de la palabra al de "culto divino", y más tarde al de "misa". En el occidente europeo la palabra entró mucho más tarde con el humanismo renacentista con ese sentido restringido, y sólo desde el siglo XIX lo utilizan los documentos eclesiásticos en un sentido amplio de culto divino en la Iglesia. 
La discusión sobre cuál es la correcta definición de "liturgia" entró en una nueva fase a partir de documentos eclesiásticos sobre ese tema: Encíclica "Mediator Dei" (MD), 1947; Instrucción de la Sagrada Congregación de Ritos del 3-IX-1958; Constitución "Sacrosantum Concilium" (SC) del Concilio Vaticano II aprobada el 4-XII-1963 sobre la sagrada liturgia. 
En la MD se rechaza como definición insuficiente a la que entienda a la liturgia únicamente como la parte externa de las ceremonias y rúbricas (reglas que enseñan la ejecución y práctica de las ceremonias) del culto divino. La liturgia es el mismo culto divino: El culto público íntegro del cuerpo místico de Jesucristo, de su cabeza y de sus miembros. 
Jurídicamente, en el Código de Derecho Canónico, su primera promulgación fue en 1917, se entendía únicamente como liturgia a los actos realizados según los libros litúrgicos de la Santa Sede, y a todos los demás actos cultuales se les llamaba "pia exercitia" (ejercicios piadosos). Hasta los tiempos del Vaticano II y especialmente después de la promulgación del Nuevo Código de Derecho Canónico, 1983 se distinguía claramente entre "actos litúrgicos" (la Misa) y "actos no litúrgicos" (el rezo del rosario), que hoy se consideran como actos litúrgicos en un sentido amplio, a los que la MD considera "incluidos de alguna manera en el orden litúrgico". 


Uso del término “liturgia” en la Biblia
En el AT: El verbo leitourgeô y el sustantivo leitourgía se encuentran 100 y 400 veces, respectivamente en la versión de los LXX, y designan el servicio cultual de los sacerdotes y levitas en el templo. El término en hebreo es algunas veces shêrêr y otras abhâd y abhôdâh, que designa prácticamente siempre el servicio cultual del Dios verdadero realizado en el santuario por los descendientes de Aarón y de Leví. Para el culto privado y para el culto de todo el pueblo los LXX se sirven de las palabras latreía y doulía (adoración y honor). En los textos griegos solamente, leitourgía tiene el mismo sentido cultual levítico (cf. Sab 18,21; Eclo 4,14; 7,29-30; 24,10, etc.).
Esta terminología supone ya una interpretación, distinguiendo entre el servicio de los levitas y el culto que todo el pueblo debía dar al Señor (cf. Ex 19,5; Dt 10,12). No obstante, la función cultual pertenecía a todo el pueblo de Israel, aunque era ejercida de forma especial y pública por los sacerdotes y levitas. 
En el griego bíblico del Nuevo Testamento, leitourgía no aparece jamás como sinónimo de culto cristiano, salvo en el discutido pasaje de Hch 13,2. 
En el NT: La palabra liturgia se utiliza con los siguientes sentidos
en el NT: 
1) En sentido civil de servicio público oneroso, como en el griego clásico (cf. Rm 13,6; 15,27; Flp 2,25.30; 2 Cor 9,12; Heb 1,7.14) 
2) En sentido técnico del culto sacerdotal y lévitico del AT (cf. Lc 1,23; Heb 8.2.6; 9,21; 10,11). La Carta a los Hebreos aplica a Cristo, y sólo a él, esta terminología para acentuar el valor del sacerdocio de la Nueva Alianza. 
3) En sentido de culto espiritual: San Pablo utiliza la palabra leitourgía para referirse tanto al ministerio de la evangelización como al obsequio de la fe de los que han creído por su predicación (cf. Rm 15,16; Flp 2,17). 
4) En sentido de culto comunitario cristiano: El texto de Hch 13,2 («leitourgoúntôn») es el único del NT donde la palabra liturgia puede tomarse en sentido ritual o celebrativo. La comunidad estaba reunida orando, y la plegaria desembocó en el envío misionero de Pablo y de Bernabé mediante el gesto de la imposición de manos (cf. Hch 6,6). 
Esta reserva en el uso de la palabra liturgia por el Nuevo Testamento obedece a su vinculación al sacerdocio levítico, el cual perdió su razón de ser en la Nueva Alianza. 

Evolución posterior
En los primeros escritores cristianos, de origen judeocristiano, la palabra liturgia fue usada de nuevo de nuevo en el sentido del Antiguo Testamento, pero aplicada al culto de la Nueva Alianza.
Después la palabra liturgia ha tenido una utilización muy desigual. En las Iglesias orientales de lengua griega leitourgía designa la celebración eucarística. En la Iglesia latina liturgia fue ignorada, al contrario de lo que ocurrió con otros términos religiosos de origen griego que fueron latinizados. En lugar de liturgia se usaron expresiones como munus, oficcium, ministerium, opus, etc. No obstante San Agustín la empleó para referirse al ministerio cultual.
A partir del siglo XVI liturgia aparece en los títulos de algunos libros dedicados a la historia y la explicación de los ritos de la Iglesia. Pero, junto a este significado, el término liturgia se hizo sinónimo de ritual y de ceremonia. En el lenguaje eclesiástico la palabra liturgia empezó a aparecer a mediados del siglo XIX, cuando el Movimiento litúrgico la hizo de uso corriente. 

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